RESCATE

Las razas
Cualquier perro sea de raza o no sea, si tiene cualidades, aptitudes, valentía, seguridad, agilidad y autonomía, puede ser un perro apto para salvar vidas.
Que un perro sea bueno, pero no tenga al conductor adecuado nunca podrá ser un buen equipo de salvamento.
Existen gran variedad de razas, pero las más adecuadas a mi entender, son los perros de pastor (pastor belga, pastor alemán, border collie etc.)
El Perro de Agua Español está dando muy buenos resultados en esta disciplina aunque se le está relacionando en exceso a un método denominado Arcón. Existen muchos grupos de rescate canino en España y fuera de nuestras fronteras que cuentan con nuestra raza y están realizando excelentes trabajos.

El cachorro
Cuando decidimos adoptar un perro para trabajar cualquier disciplina, tenemos dos opciones: criarlo desde cachorro o hacernos con un ejemplar adulto. En cualquier caso debemos observar que el animal demuestre ciertas aptitudes de las cuales deberemos fiarnos al llevar a cabo la elección.
- Juego. El instinto de juego en el animal nos permitirá convertir la enseñanza básica en algo divertido y estimulante a la vez de edificante para el animal.
- Caza. Es básicamente el impulso que mueve al perro a perseguir a los objetos en movimiento.
- Presa (como el nombre lo dice) consiste en atrapar o cazar con el objetivo de que la presa no se escape.
- Jerarquía. Es el instinto que mueve al perro a someterse a la voluntad del líder o jefe de la manada, en este caso a su guía y compañero.
- Rastro. Es el instinto que anima al animal a seguir las huellas de su líder o presa sobre todo tipo de terrenos.
Debemos tener en cuenta que todos aquellos instintos que no se estimulen durante las primeras etapas del cachorro y juventud del animal, quedan adormecidos o en algunos casos extinguidos.
Los primeros meses
Antes de empezar a construir un perro debemos tener claro a qué trabajo lo vamos a dedicar, en este caso a salvamento. También si lo vamos a dedicar a escombros o grandes áreas, o a ambas disciplinas.
Cuando se empieza a trabajar con perros es muy importante fijar la meta a la cual queremos llegar.
Es interesante que los perros y su conductor se inicien en los distintos trabajos deportivos ( rci, agility, mondioring etc) En mi opinión ésto nos dará seguridad y confianza en nuestro compañero el perro.
Otra observación a tener en cuenta durante los primeros meses del cachorro es prepararlo para asimilar todo tipo de ruidos, golpes, tiros, olores, fuego, así como habituarlo a los coches, maquinaria pesada, aviones, generadores etc. para que en el futuro no nos plantee problemas de inseguridad ante estos medios.
El ladrido
Cuando el perro localiza a una víctima lo debe marcar ladrando o escarbando, por lo tanto desde los primeros momentos debemos enseñarles a pedir con el ladrido, ladrar a la orden, pedir la comida, salir de casa etc.
También se usa el denominado método BRINGSEL. Este método consiste en enganchar en el collar del perro un pequeño mordedor, y cuando localiza lo muerde y vuelve junto al conductor para después llevarlo hacia la víctima.

El entrenamiento
Después de 5 ó 6 meses de haber potenciado los instintos y formado su conducta, de conocerlo mejor y de haberlo preparado para el trabajo, empezaremos a entrenarlo.
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Ya conocerá la obediencia: sits, plats, foran, quieto
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El control derecha, izquierda
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Los aparatos, escaleras, balancines, tubos, alturas, etc.
Si en el perro hemos promovido la caza adecuadamente no tendrá ningún problema a la hora de localizar. Es de suma importancia en las primeras localizaciones que el equipo de trabajo se conozca lo mejor posible (perro-guía.víctima).
Vamos acondicionando al perro a este trabajo dando comienzo a la señalización. Esto lo realizaremos en sucesivos entrenamientos creando en el perro los hábitos que nosotros deseamos.
En las primeras señalizaciones confirmaremos al perro al primero o segundo ladrido. Una vez que el perro ladra con facilidad alargaremos el tiempo de los ladridos. De esta forma condicionaremos al perro a que tenga claro lo que debe hacer cuando localice a una persona. Después de la tensión acumulada en la búsqueda, el perro desahogará la tensión señalizando a la víctima.
El perro en un adiestramiento más avanzado no tendrá necesidad de ver marchar a su dueño o figurante.
Reaccionará de la misma manera que si lo estuviera viendo cuando le oiga la palabra "busca" y le haga los gestos con la mano. Así hemos logrado el condicionamiento del perro hacia este trabajo.
Este mismo sistema nos servirá para grandes áreas y escombros.
En escombros el perro deberá rascar y ladrar en el sitio por donde sale el foco de olor (la chimenea).
Es importante que el perro aprenda a rascar en el sitio exacto para no dar lugar a dudas en la localización de la chimenea.
Los primeros ejercicios tienen que ser señalizaciones en corto a las que iremos alrgando la distancia, tiempo de búsqueda más dificultosa, con problemas similares a los que puede encontrar en un hecho real.
Carmelo García, Instructor canino acreditado por M.I., S.C.V., INSF
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